domingo, septiembre 28

Reforma al SNI debe dar fin a los académicos de primera y de segunda

Laura Poy Solano

Periódico La Jornada
Domingo 28 de septiembre de 2014, p. 38
La reforma al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) debe empezar por reconfigurar la carrera académica y eliminar las tensiones que se dan entre su aplicación y la vida colectiva de las instituciones de educación superior, afirmaron especialistas que consideraron que la implementación ha generado académicos de primera y de segunda.
René Asomoza Palacios, director general del Centro de Investigaciones y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional y ex director del SNI, reconoció que frente al escaso incremento de los salarios de profesores e investigadores, la carrera académica se perdió, porque estos últimos pasan de una categoría a otra, pero su salario prácticamente no se mueve; son los estímulos del SNI los que hacen la diferencia, por lo que consideró que la desaparición del sistema, por decreto, sería muy compleja; primero se debe resolver el tema de salarios.
Tras el anuncio del director del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Enrique Cabrero Mendoza, de que al cumplirse 30 años de la creación del sistema su análisis y modificación son necesarios, investigadores y expertos coincidieron en que es indispensable una revisión, pues los criterios de evaluación están más vinculados a modelos impuestos por organizaciones externas, como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, que tienen una visión totalmente empresarial.
El sistema crea tensiones en la institución
Jesús Manuel Macías, del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), señaló que actualmente las publicaciones en revistas arbitradas –uno de los requisitos esenciales para pertenecer al SNI– enfrenta unadinámica absolutamente mercantil, donde hay círculos viciosos, pues se ha inventado lo que se llama factor de impacto, que obliga a los investigadores a publicar en esas revistas, a fin de calificar la calidad de su investigación, aunque este proceso encierre negocios multimillonarios.
En tanto, Jesús Francisco Galaz Fuentes, presidente de la Red de Investigadores sobre Académicos e investigador de la Universidad Autónoma de Baja California, destacó que aunque es importante mejorar la calidad de la evaluación, fortalecer el trabajo colectivo y fomentar la descentralización de la investigación científica, el principal reto del SNI esvolverse innecesario dentro de un sistema de educación superior y tecnológica.
Indicó que el SNI es una política pública que se sobrepone a otra que afecta a las instituciones de educación superior y que impacta su funcionamiento estructural, cultural y de prácticas. Esta sobreposición en muchas ocasiones no es tersa.
Agregó que uno de los efectos colaterales del sistema en las universidades es que estratifica al personal académico en unos de primera y otros de segunda, pues en lugar de que todos empujen en un misma dirección, dentro de la institución hay tensiones.
Explicó que el estímulo que se otorga a quienes forman parte del SNI representa una cantidad considerable de los ingresos que reciben los investigadores, que en algunos casos pueden alcanzar entre 50 y 60 por ciento de sus percepciones, lo que fomenta que algunos académicos consideren al SNI como si fuera su jefe y no la universidad; es decir, promueve que se desentiendan de la vida colegiada que debería caracterizar a las instituciones de educación superior.
Ricardo Cantoral, experto en matemáticas educativas e investigador del Cinvestav, señaló que otro factor que no se ha considerado con la aplicación del SNI es garantizar que académicos e investigadores tengan acceso a una pensión digna, luego de una vida dedicada al desarrollo de nuevos conocimientos
Las instituciones educativas se han construido con el trabajo de profesores y especialistas, pero a veces parece que esto se olvida, dijo, porque es necesario crear un sistema que valore sus aportaciones, garantice la continuidad de las líneas de investigación y permita dar cabida a las nuevas generaciones de científicos. El SNI, agregó, debe ser parte de este proceso.
En tanto, el rector de la Universidad de Guadalajara, Tonatiuh Bravo Padilla, afirmó que la comunidad de autoridades universitarias también analizará la reforma del SNI, en la que, aseguró, tenemos todo el interés de participar, tras recibir los resultados de una primera encuesta, en la quedetectamos las carencias que enfrentan los investigadores tanto en infraestructura como en equipamiento.

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